Comentarios sobre el EVANGELIO DE MATEO

ACOGIDA SIN RECELOS. (Mt 10, 37-42)

ACOGIDA SIN RECELOS  (Mt 10, 37-42) Aunque dada la exquisita sensibilidad y delicadeza de Jesús me resulta difícil admitir que esas palabras (“quien ama a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí…”) transmitidas por los evangelios como una alternativa entre el amor a los seres más queridos y que con mayor intensidad, gratuidad y profundidad han

VENCER EL MIEDO (Mt 10, 26-33)

VENCER EL MIEDO (Mt 10, 26-33) Una de las posibles formas de describir esa desconcertante personalidad de Jesús que nos lleva a percibir en Él la propia divinidad, es hablar de Él como de la persona que no teme a nada ni a nadie. Y ello sin ninguna altivez ni afán de suficiencia. Evidentemente, no me refiero a que no conozca el miedo

¿ASCENSIÓN?: DESCENSO A LO PROFUNDO (Act 1, 1-11 y Mt 28, 16-20)

¿ASCENSIÓN?: DESCENSO A LO PROFUNDO    (Act 1, 1-11 y Mt 28, 16-20) ¿”Ascensión” o “inmersión”? ¿Cuándo “llegó” Jesús “al Cielo”? ¿Cuando “subió” poéticamente en las nubes o cuando, realmente, se hundió en la cruz?  ¿”Milagrito al uso” o abismo de misterio? ¿Manifestación gloriosa o profundidad insondable e inverificable? ¿Por qué esa pintoresca alucinación de “efectos especiales”? ¿Es que ha de ser la fantasía hollywoodiense la que me mueva a

TENTACIÓN Y TRANSFIGURACIÓN (Mt 17, 1-9)

TENTACIÓN Y TRANSFIGURACIÓN  (Mt 17, 1-9) La solemne superación de las tentaciones por parte de Jesús con su rechazo contundente a una manifestación espectacular y gloriosa, indiscutible e imponente, de su origen divino; se convierte en el relato de la Transfiguración en una disponibilidad y aquiescencia voluntaria a permitir esa visibilidad de su “Gloria divina”. La diferencia, sin embargo, es evidente: aceptar

LA TENTACIÓN DE LO IMPOSIBLE (Mt 4, 1-11)

LA TENTACIÓN DE LO IMPOSIBLE (Mt 4, 1-11) Las tentaciones de Jesús, como cualquier otra “tentación” a cualquier persona, son sin duda la fácil provocación a “lo difícil”... porque precisamente lo espectacular y atractivo, lo que se nos presenta como triunfo casi heroico y esplendoroso, por mucho que nos cueste esfuerzo e incluso una gran dosis de voluntad y de firmeza, será

HACER EL RIDÍCULO (Mt 5, 38-48)

HACER EL RIDÍCULO   (Mt 5, 38-48) Al comenzar con un grupo de jóvenes serios, responsables e interesados, eso que viene en llamarse “Catequesis de Preparación a la Confirmación”, y que yo llamaría mejor la simple presentación del mensaje evangélico en su carácter desafiante y comprometido, intentando eliminar (o al menos poner en su auténtico lugar, completamente accesorio y distractor de la limpia

UN “PERO” DEFINITIVO (Mt 5, 17-37)

UN “PERO” DEFINITIVO (Mt 5, 17-37) El  “…pero yo os digo…” de Jesús, es el quicio y está a la base de su sorprendente personalidad, de su original y peculiar, inaudita hasta entonces, forma de hablar de Dios, de actualizar su mensaje y canalizar sus promesas; y, en definitiva, de encarnar la voluntad y presencia de Dios en su propia persona. Es el reflejo

APAGADOS Y SOSOS (Mt 5, 13-16)

APAGADOS Y SOSOS  (Mt 5, 13-16) Probablemente Jesús vería a sus discípulos y a todos los que acudían a Él y le rodeaban, ávidos de sus palabras e interesados en sus gestos y “signos”, tan apagados y sosos en sus mediocres vidas, en su resignación y conformismo, y en su decepción por la imposibilidad de conseguir aquello que querían alcanzar y se

SÍ, DICHOSOS (Mt 5,1-12)

A primera vista el discurso de las Bienaventuranzas de Jesús en la versión de Mateo parece la mejor coartada para justificar el conformismo y la explotación del prójimo apelando precisamente a la autoridad de sus palabras y reclamando de los pobres, los que lloran, los hambrientos,… sometimiento e incluso agradecimiento y olvido de reivindicaciones de justicia o de las quejas y lamentos

LA REVOLUCIÓN PERMANENTE (Mt 4, 12-23)

Cuando los bolcheviques asaltan el poder en 1917 instaurando el Estado soviético e inaugurando con ello una nueva época en la historia no sólo de Rusia sino de todo el mundo, su implacable líder, Lenin, asume el poder y comienza a construir, en plena Primera Guerra Mundial, el entramado y la aplicación en la práctica del comunismo antes “predicado”, hasta entonces mera