Comentarios sobre el EVANGELIO DE JUAN

PENTECOSTÉS (Act 2,1-11 y Jn 20,19-23)

PENTECOSTÉS  (Act 2,1-11  y  Jn 20,19-23) Pentecostés es tomar conciencia y asumir por fin de modo decisivo y ya irrenunciable la experiencia radical cristiana, lo experimentado y vivido en Jesús, con Jesús y por Jesús: hacer posible lo imposible, acceder a la utopía. Cualquier otra posible consideración del acontecimiento narrado novelescamente por Lucas (tal como hizo también con la Ascensión de Jesús al cielo), puede revestir un gran

HACIA EL FUTURO, SIEMPRE A LA ESPERA (Jn 14, 15-21)

HACIA EL FUTURO, SIEMPRE A LA ESPERA    (Jn 14, 15-21) Aceptar la propuesta de Jesús y su “evangelio” es dar un decidido paso hacia el futuro y definir nuestra vida en función de él, y no en función de nuestra biografía ni de nuestro “pasado”. El discipulado no se define tanto por un peculiar conocimiento (la “sabiduría de las cosas de Dios” es algo distinto), como por una esperanza. Es verdad

¿FRACASO ABSOLUTO? (Jn 14, 1-12)

¿FRACASO ABSOLUTO?  (Jn 14, 1-12) El fracaso más estrepitoso y contundente de Jesús no es el de la cruz. Eso se veía venir. Todos lo presienten e incluso le advierten para que sea precavido. Él mismo cuenta con ello y lo manifiesta claramente con mucha antelación, enfrentándose al ingenuo optimismo de algunos de sus propios discípulos. Incluso la falta de aceptación por parte de las

LA PUERTA Y LAS OVEJAS (Jn 10, 1-10)

LA PUERTA Y LAS OVEJAS  (Jn 10, 1-10) El mensaje en sí es extremadamente claro y sencillo. El que Jesús nos diga que Él es “la puerta de las ovejas” significa que no hay otra alternativa: Él es la entrada a ese “otro mundo” del que nos habla y al que nos convoca. Con más precisión: Él es el único acceso a

EL VERDADERO “MILAGRO” (Jn 6, 1-15)

EL VERDADERO “MILAGRO” (Jn 6, 1-15) Ni “milagro” tal como nosotros lo representamos, ni “multiplicación” de panes y peces como solemos decir… se trata, al parecer del evangelista, de algo mucho más serio que un espectáculo circense o el sombrero de un prestidigitador… El autor no nos dice al principio: “¡Comienza la función!…”, ni nos pide al final que mostremos nuestra complacencia

NICODEMO (Jn 3, 1-21)

NICODEMO (Jn 3, 1-21) El desconcierto y la perplejidad de Nicodemo escuchando a Jesús es significativo, pero perfectamente comprensible. Nicodemo se nos presenta como la figura del hombre religioso y sabio, Maestro de la Ley, pero no tan engreído y seguro de sí mismo como para no dejarse sorprender por las palabras enigmáticas y desafiantes de Jesús o negar su influencia en

¿DÓNDE ESTÁ EL MIEDO? (Jn 20, 19-31)

¿DÓNDE ESTÁ EL MIEDO?  (Jn 20, 19-31) “…los discípulos estaban reunidos con las puertas cerradas por miedo a los judíos…” El miedo nos es tan indispensable como la alegría. Ambos forman parte de lo humano, y no podemos vivir como personas prescindiendo de ninguno de los dos. En concreto, el miedo nos advierte, nos alerta ante el riesgo y el peligro; y es así fuente

LO QUE DIOS NO PUEDE… (Jn 11, 1-45)

LO QUE DIOS NO PUEDE… (Jn 11 1-45) Aunque nadie duda de que “el milagro de la resurrección de Lázaro”, tal como nos lo cuenta san Juan, sea una fantasiosa y “dramática” construcción del evangelista, llevada al colmo de la exageración; tampoco duda nadie de su evidente intención con tal narración: ese Jesús, al que se quiere matar, es “el dueño de la vida” y

PREFERIR LAS TINIEBLAS (Jn 9, 1-41)

PREFERIR LAS TINIEBLAS (Jn 9, 1-41) Juan, el evangelista, con su relato del milagro del ciego de nacimiento, quiere ser ilustrador y clarificador hasta el extremo: abrir los ojos a Dios, dejarse iluminar por Jesús que nos sale al paso, recobrar gracias a Él nuestra vida y nuestra persona que se nos iba escapando a causa de nuestra ceguera, lejos de aportarnos

JESÚS, “UN PROVOCADOR”… (Jn 4,3-43)

JESÚS, “UN PROVOCADOR”… (Jn 4,3-43) Dejando al margen los detalles concretos del encuentro de Jesús con la samaritana y las circunstancias que el evangelista quisiera acentuar con el relato, el hecho fundamental y destacable desde el primer momento es la actitud claramente provocadora y casi desafiante de Jesús, en principio desconcertante (como le ocurre a la samaritana); y además en claro contraste