Comentarios sobre el EVANGELIO DE JUAN

EL SIGNO INAUGURAL: COLMAR DE ALEGRÍA       (Jn 2, 1-12)

EL SIGNO INAUGURAL: COLMAR DE ALEGRÍA       (Jn 2, 1-12) Explícitamente presenta el evangelio de Juan el “milagro” de las bodas de Caná, con el agua convertida en vino, como “el primer signo” de la vida pública de Jesús, inaugurando con él la solemne ratificación de lo prometido en su llamada al discipulado (a Natanael, sorprendido, le había dicho: “Porque te he dicho

RESUMEN Y PROGRAMA: La “historia de Dios”    (Jn 1,1-18)

RESUMEN Y PROGRAMA: La “historia de Dios”             (Jn 1,1-18) La “Palabra de Dios” resonó en el Templo y se escribió en la Torá (en la  “Ley  y Alianza”); pero sólo ha vivido en Cristo. En Jesús se ha hecho carne, persona humana, y ha trascendido su divinidad haciéndose inmanente a nuestra humanidad, y siendo no sólo “mensaje” sino compañía, compartiendo vida y

MONARQUÍAS Y REYES (Jn 18, 33-37)

MONARQUÍAS Y REYES (Jn 18, 33-37) Los reyes y las monarquías eran en la antigüedad y hasta tiempos bien recientes el poder absoluto, la autoridad indiscutida y algo así como la encarnación de la voluntad de Dios en el gobierno de los pueblos. Trono y altar formaban parte del imaginario colectivo, de una u otra forma y con una u otra denominación,

EL PRETEXTO DE LA DIFICULTAD (Jn 6, 60-69)

EL PRETEXTO DE LA DIFICULTAD (Jn 6, 60-69) La dificultad cristiana, es decir, la genuinamente evangélica que evidencia Jesús a sus discípulos al reclamar “seguimiento”, no es la meramente ética o moral que habla de dominio y superación de sí mismo. Ciertamente, ya en ese aspecto su “exigencia” es radical hasta la exasperación, con su perdón incondicional, su amor al enemigo, su

MURMURACIÓN Y COBARDÍA (Jn 6, 41-51)

MURMURACIÓN Y COBARDÍA (Jn 6, 41-51) Una de las formas más cobardes de tratar al prójimo es la murmuración. Es, en definitiva, el emitir condena sin pruebas y sin arriesgar nada, de un modo “anónimo”, sugerir maldad en los demás o reproches injustificados con el único aval de nuestros recelos y suposiciones; y, casi siempre, ello simplemente porque no se avienen con

EL ESPACIO DE DIOS ( A propósito del “discurso del pan de vida” )

EL ESPACIO DE DIOS ( A propósito del “discurso del pan de vida” ) Aunque según nos presentan los evangelistas, Jesús acudía con frecuencia a las sinagogas como cualquier judío devoto, incluso tomando la palabra y entrando en debate y animado diálogo con los asistentes, los discursos allí parecen siempre ocasionales, y sus verdaderas convocatorias y llamadas al seguimiento las hace de

UNA FUERZA INCONTENIBLE: PENTECOSTÉS  

UNA FUERZA INCONTENIBLE: PENTECOSTÉS   (Jn 20, 19-23) Desde que “el espíritu de Dios flotaba sobre las aguas…” en la Génesis del universo, hasta el soplo de Jesús resucitado sobre sus discípulos y el huracán de Pentecostés, la fuerza de ese Espíritu Santo es imparable e incontenible. Podríamos decir que, inscrito en el proceso de evolución de la materia y de la

SIN LUGAR PARA LA DUDA (Jn 15, 9-17)

SIN LUGAR PARA LA DUDA (Jn 15, 9-17) Hay argumentos y afirmaciones que, por mucho que se sustraigan forzosamente a comprobaciones empíricas y reglas lógicas, o al consenso científico de los guardianes del orden de las leyes físico-químicas, se nos muestran como evidentes e irrefutables, y de mucha mayor consistencia y densidad como fundamento de nuestro comportamiento y de nuestra vida y

IN-CORPORADOS A LA DIVINIDAD (Jn 15, 1-8)

IN-CORPORADOS A LA DIVINIDAD (Jn 15, 1-8) Jesús es insistente: su llamada al seguimiento, la decisión de formar parte de sus incondicionales para dejar que Él sea quien oriente, anime, acompañe y dirija nuestra vida, no es una simple decisión libre y voluntarista nuestra, cuya aceptación nos agrega sin más a su rebaño por medio del Bautismo; sino que trasciende lo meramente visible e incluso testimonial de un signo o una actitud más

SER IMPORTANTES  (Jn 10, 11-18)

SER IMPORTANTES  (Jn 10, 11-18) Aunque el ambiente de rivalidad, competencia y vanidad en el que se mueve nuestra sociedad, y que propicia tanto la abundancia y variedad de planteamientos y objetivos frívolos y superficiales, como el circo de este mundo nuestro de maquillajes, morbo, y carencia de valores profundos, de coherencia y de rigor, y, en una palabra, de lo genuinamente humano, y personal e íntimo, que dignifica