CICLO LITÚRGICO C

ANTES DE HABLAR  (Lc 4, 14-21)

ANTES DE HABLAR  (Lc 4, 14-21) Hay un hablar fácil, poco arriesgado ni comprometido, así como  poco determinante e influyente en el auditorio al que se dirige o que ocasionalmente lo escucha; un hablar que se convierte en un mero bla-bla-bla anodino y superfluo, porque no supone implicación personal alguna con lo escuchado, carece de identificación ni compromiso con lo que se

EL SIGNO INAUGURAL: COLMAR DE ALEGRÍA       (Jn 2, 1-12)

EL SIGNO INAUGURAL: COLMAR DE ALEGRÍA       (Jn 2, 1-12) Explícitamente presenta el evangelio de Juan el “milagro” de las bodas de Caná, con el agua convertida en vino, como “el primer signo” de la vida pública de Jesús, inaugurando con él la solemne ratificación de lo prometido en su llamada al discipulado (a Natanael, sorprendido, le había dicho: “Porque te he dicho

¿UNO “COMO NOSOTROS”?  (Lc 3, 15-22)

¿UNO “COMO NOSOTROS”?  (Lc 3, 15-22)   Pongo el interrogante para permitirme subrayar con mayor énfasis y contundencia la negativa: Jesús no es “uno como nosotros”, como si quisiéramos hablar de semejanza perfecta, de un parecido indistinguible gracias al inimaginable poder divino absoluto para poder adoptar nuestro pelaje humano de modo tan perfecto que resulte imposible percatarse de que bajo ese ropaje

RESUMEN Y PROGRAMA: La “historia de Dios”    (Jn 1,1-18)

RESUMEN Y PROGRAMA: La “historia de Dios”             (Jn 1,1-18) La “Palabra de Dios” resonó en el Templo y se escribió en la Torá (en la  “Ley  y Alianza”); pero sólo ha vivido en Cristo. En Jesús se ha hecho carne, persona humana, y ha trascendido su divinidad haciéndose inmanente a nuestra humanidad, y siendo no sólo “mensaje” sino compañía, compartiendo vida y

¿NAVIDAD?: LA CONTRADICCIÓN Y EL ABSURDO

¿NAVIDAD?: LA CONTRADICCIÓN Y EL ABSURDO Que la Navidad se haya convertido en ocasión de publicidad descarada y manipulación mediática, consecuencia de intereses bastardos, relegando la celebración de la delicadeza y la ternura vividas en la familia y el hogar, y extendida al colectivo de toda la sociedad desde la experiencia cristiana, me puede causar tristeza; pero, realmente, me tiene sin cuidado… 

PONERSE EN CAMINO (Lc 1, 26-38)

PONERSE EN CAMINO (Lc 1, 26-38) Entender la vida como proyecto de futuro con metas siempre desafiantes, como aventura apasionante con objetivos deseados, cuya superación se convierte en fuente de ilusión y de impulso para ir siempre “más allá” en un dinamismo personal expansivo similar al que marca el ritmo del universo cósmico y de sus nebulosas y galaxias, forma parte del

NADA DE EXTRAORDINARIO (Lc 3, 10-18)

NADA DE EXTRAORDINARIO (Lc 3, 10-18) “Nada de extraordinario” viene a ser la respuesta de Juan Bautista a quienes se dirigen a él para, sensibles a su llamada a la conversión y a “preparar el camino”, y expectantes y esperanzados ante la “inminente” llegada del Mesías según su anuncio provocador, preguntarle sincera, y probablemente de modo ansioso: “¿Qué hemos de hacer?”. Es

ROMPER LA TRADICIÓN  (Juan, el Bautista)

ROMPER LA TRADICIÓN  (Juan, el Bautista) Para que Dios irrumpa “personalmente” en la historia humana hay que romper las “tradiciones sagradas”. O, por decirlo con mayo precisión: la llegada de Dios en persona supone el vuelco de todos nuestros intentos de comprensión y la desautorización de todos nuestros esfuerzos y de todas nuestras “actividades cultuales y religiosas”. La vida (y la muerte)

ADVIENTO: GERUNDIO Y PARTICIPIO

ADVIENTO: GERUNDIO Y PARTICIPIO El gerundio de venir es “viniendo”, el participio pasivo “venido”, y el participio activo (también llamado de presente) “viniente” o “el que viene”. Y si tomamos el verbo llegar los respectivos tiempos serían en este caso: “llegando”, “llegado” y “el que llega”. La gramática verbal nos sitúa cabalmente en el tiempo de Adviento, porque el sentido de esos

Por |2021-11-26T22:35:38+01:00noviembre 26th, 2021|Artículos, CICLO LITÚRGICO C, General|Sin comentarios

¿MONARQUÍA O REPÚBLICA? (Lc 23, 35-43)

No sabemos si Jesús era más partidario de la monarquía judía que de la república romana, pero lo que hace constar de forma irrebatible es su absoluto rechazo al ejercicio del poder en cualquier modo y su exigencia a los discípulos de entender las relaciones humanas como ocasión de servicio a los demás, de renuncia a la promoción de uno mismo, y