CICLO LITÚRGICO B

LA ÚNICA CUESTIÓN (Lc 24, 35-48)

LA ÚNICA CUESTIÓN (Lc 24, 35-48) Tras la resurrección de Jesús, inesperada y recibida forzosamente con una mezcla de incredulidad y de júbilo por parte de sus discípulos, de temor y de inmensa alegría, de estupor y de conciencia de “victoria divina” y reivindicación de su persona y de su vida, la única cuestión decisiva es el interrogante de una gran tarea: “¿Qué hemos

CREER PARA VER… (Jn 20, 19-31)

CREER PARA VER… (Jn 20, 19-31) Quien no cree en Él no puede “ver” a Jesús resucitado. Es preciso haberlo conocido y haber confiado incondicionalmente en Él. Como también es preciso haber presenciado con estupor y desánimo la decepción de haberlo visto morir crucificado y, a pesar de ello, seguir manteniendo la esperanza de que “no puede haberse equivocado”… "el final de

LO IMPOSIBLE: ¡FELIZ PASCUA!

LO IMPOSIBLE: ¡FELIZ PASCUA! Es imposible que Dios se encarne… Pero si llegara a encarnarse humanamente, es imposible que “pase por uno de tantos”… Y, si así fuera, y pasara desapercibida su divinidad, es imposible que tenga que morir… Y, si llegaran las cosas a ese extremo imposible, lo que es imposible es que muera condenado y por blasfemo… Y, desde luego,

Por |2021-04-08T16:29:27+01:00abril 3rd, 2021|Artículos, CICLO LITÚRGICO B, General|Sin comentarios

INCOMPRENSIBLE  (Jueves y Viernes Santo)

INCOMPRENSIBLE  (Jueves y Viernes Santo) No. No es comprensible lo que Jesús decía acerca de Dios. ¿Su Padre? ¿El Espíritu Santo que nos enviaría? ¿Él mismo “el Hijo”? Ni es comprensible lo que hacía en nombre de Dios. ¿Perdón incondicional, amor, bondad? ¿Entrega y servicio? ¿Felicidad en dar la propia vida? No hay lógica ninguna en el lenguaje de un Dios a

Por |2021-04-02T23:00:20+01:00abril 1st, 2021|CICLO LITÚRGICO B, General|Sin comentarios

CONSERVAR LA SENSATEZ (Domingo De Ramos)

CONSERVAR LA SENSATEZ  (Domingo De Ramos) Más que de cualquier otra manera, solemne y exhibicionista, o amenazante y reivindicativa, imagino a Jesús entrando divertido en Jerusalén de un modo festivo y, ciertamente, celebrado y alegremente homenajeado por los suyos conocidos y por otros peregrinos curiosos, que al reconocerlo quieren expresarle su simpatía y gratitud por haber sido testigos de sus palabras y

Por |2021-03-26T16:25:16+01:00marzo 26th, 2021|Artículos, CICLO LITÚRGICO B, General|Sin comentarios

QUERER VER A JESÚS (Jn 12, 20-33)

QUERER VER A JESÚS (Jn 12, 20-33) Sin duda alguna el evangelio de Juan pretende que resulte algo enigmático: unos griegos dicen a Felipe que “quieren ver a Jesús”… ¿Acaso Jesús no era bien visible para todos? ¿No lo conocía cualquiera, aunque sólo fuera por su original manera de hablar y de enfrentarse a las autoridades religiosas en sus discusiones con ellas, y por su peculiar

AUTOCONDENA (Jn 3, 14-21)

AUTOCONDENA  (Jn 3, 14-21) El trasfondo del episodio de la serpiente de bronce durante el éxodo de Israel a través del desierto en su camino hacia la Tierra Prometida, sirve al Jesús del evangelio de Juan para evocar ante Nicodemo (¡y ante nosotros!), cómo lo que Dios nos ha revelado siempre e incansablemente es su voluntad de sanarnos, de salvarnos, ofreciéndonos siempre

LA INDIFERENCIA COMO COMPLICIDAD (Jn 2, 13-25)

LA INDIFERENCIA COMO COMPLICIDAD  (Jn 2, 13-25) El incidente de Jesús en el Templo expulsando a los mercaderes y derribando sus mesas, que según todos los indicios desencadenó su prendimiento y su condena, lo sitúa san Juan al comienzo de su evangelio, como marcando ya desde el principio el desenlace que cabe esperar a su vida. Es la única ocasión en que

LA TRANSFIGURACIÓN: UN MOMENTO DE LUCIDEZ (Mc 9, 2-10)

LA TRANSFIGURACIÓN: UN MOMENTO DE LUCIDEZ  (Mc 9, 2-10) ¡Hay tantos interrogantes en nuestra vida! ¡Tantas dudas e incertidumbres!  Hay tanta inseguridad y angustia en esa mirada nuestra penetrante y honda hacia el misterio de lo que somos, de nuestro “porqué” y nuestro “hacia dónde”; tantas preguntas sin respuesta aparente que nos envuelven en una niebla espesa, incómoda e hiriente, causándonos desasosiego

TENTACIONES (Mc 1, 12-15)

TENTACIONES  (Mc 1, 12-15) En el fondo podríamos decir que las verdaderas tentaciones surgen por la desconfianza y el temor, y se sustentan en el miedo y la duda. Evidentemente no hablo del miedo “físico”, ni siquiera del “psíquico”, sino del miedo a la libertad, del miedo a nosotros mismos y a nuestras decisiones y proyectos, del miedo a nuestra fragilidad y